El ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunció una ruptura entre el Gobierno de Gustavo Petro y el Banco de la República tras retirarse de una reunión clave sobre tasas de interés.
Ávila se adelantó a la decisión oficial y anunció un aumento de tasas al 11,25%, criticando al banco por favorecer al sector financiero sobre la economía real. Además, afirmó que no regresará a la junta hasta que haya cambios.
El hecho generó un conflicto político sin precedentes, ya que el banco central defendió su autonomía constitucional y justificó la subida de tasas como necesaria para controlar la inflación y proteger el poder adquisitivo de los colombianos.
